Hoy el tema que vamos a tratar es el amor oblativo, ya habíamos platicado en otro video sobre el amor emotivo, ambos amores se complementan, un amor maduro mencionábamos, es aquel que es capaz de migrar, de uno al otro. En este video vamos a platicar sobre el amor oblativo.
El amor oblativo es aquel que tiene que ver con el sacrificio por el otro, es morir un poco a esos impulsos vivos y espontáneos de nuestro carácter que pueden lastimar a nuestro cónyuge y puede incluso ser destructivos. No se trata de perder nuestra personalidad, si no de limar esas aristas de nuestro carácter que pueden ser difíciles para cualquier cónyuge.
Norma Revilla
Se trata entonces de desarrollar varias habilidades o virtudes para vivir el amor oblativo, las cuales son:
1. Adaptarnos. La vida es dinámica, la vida en pareja también lo es, de hecho, muchos psicólogos hablan de las diferentes etapas por las que pasa la vida conyugal. Desde el enamoramiento, cuando llegan los hijos pequeños, cuando hay hijos adolescentes, cuando se van los hijos (el famoso nido vacío). Es importantísimo desarrollar esta capacidad de adaptación, es muy difícil mantener un amor a largo plazo si no nos sabemos adaptar en esta vida dinámica. También hay que tomar en cuenta el contexto de momento en la familia, a lo mejor hay una pérdida de trabajo, la llegada de alguna enfermedad, alguna situación que cambie completamente la dinámica familiar.
La primera virtud entonces que debemos de desarrollar en el amor oblativo, es esa capacidad de adaptación, de estar siempre acoplándonos al cónyuge, acoplándonos a los diferentes caracteres de cada uno de nuestros hijos, no hay cosa más triste que ver a un miembro de la familia con un anquilosamiento en donde pretenda que las cosas se hagan a su modo y que no tenga flexibilidad.
La segunda virtud del amor oblativo pues es:
2. La Paciencia. La paciencia es hermana de la misericordia y es hija de la comprensión, no se trata de esperar pasivamente, la definición de la paciencia es saber esperar con actitud de cariño, pero arreglar el asunto. Cuando hay olas encrespadas más vale paciencia y silencio. Cuando el sol brilla entonces hay que atender el asunto.
La tercera virtud del amor oblativo es:
3. Saber perdonar. Es muy difícil mantener una relación conyugal de largo plazo si no sabemos perdonar. El perdón es también hermano de la misericordia. El perdón es muy complejo… ¿cuántas veces pensamos que ya perdonamos y ante el más mínimo estímulo vuelve a brincar el rencor?
Les puedo asegurar que en la mayoría de los fracasos matrimoniales, hay en el fondo una raíz de falta de perdón. Vamos a dejar a un video para hablar sobre muchas técnicas que podemos utilizar para aprender a perdonar, hay cursos, hay talleres de sanación, etc. es importante entonces que aprendamos a perdonar.
La cuarta virtud es:
4. La Comprensión. Como dice Ignacio Larrañaga “Si supieras comprender, no haría falta perdonar”. La comprensión tiene que ver con buscar atenuantes para explicar la conducta del cónyuge, puede ser una niñez herida, a lo mejor problemas neurológicos, desajustes hormonales. Una persona que es comprensiva no es dura para juzgar, al contrario, practica mucho la paciencia, la tolerancia, el perdón. En esta capacidad de comprensión, hay que estarnos cuestionando si tenemos algunas intolerancias de carácter. Entonces no hay que olvidar esta frase “Si supiéramos comprender, no haría falta perdonar”.
Hay que aclarar, que debemos ser muy cuidadosos para distinguir lo que es una crisis pasajera de situaciones insostenibles. Hay situaciones en las cuales debemos tomar decisiones tajantes.
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Family Coaching
Pequeñas reflexiones para grandes familias
Norma Revilla
Ingeniero bioquímico por el Tec de Monterrey. Orientadora familiar por la Universidad de Navarra. Certificación en Coaching Ontológico por la Universidad Iberoamericana. Certificación en psicología positiva por el TEC Milenio. 35 años de experiencia.



