Una buena alimentación  es muy importante para que el niño crezca sano y fuerte.

Comer bien influye no sólo en su crecimiento físico, sino también en su desarrollo intelectual y en su rendimiento académico.  Lo ideal es seguir las recomendaciones que nos da el plato del buen comer e incluir por lo menos un alimento de cada grupo en cada una de las comidas:  frutas, verduras, cereales/tubérculos, productos de origen animal/leguminosas.

Hoy en día encontramos una gran variedad de alimentos procesados en el mercado, que nos facilitan la vida, pero que están cargados de azúcares, aditivos, conservadores, colorantes, etc.  Debemos restringirlos, ya que nos corremos el riesgo de que provoquen enfermedades en nuestros niños a edades muy tempranas. Por eso, te comparto una lista de dichos alimentos:

  • Cereales azucarados (zucaritas, fruit loops, etc.)
  • Dulces
  • Galletas
  • Panecitos (gansitos, pingüinos, choco roles, etc.)
  • Papas o frituras (Sabritas, Doritos, etc.)
  • Jugos artificiales
  • Leches saborizadas
  • Bebidas energéticas
  • Refrescos
  • Salchichas

La lista sería interminable.  Por eso te invito a que la alimentación de tus hijos sea lo más natural posible, esto es, alimentos preparados en casa y que sean alimentos reales. No nos dejemos llevar por la mercadotecnia.

Una buena nutrición y la práctica del ejercicio es la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar huellas en los niños de por vida.

Estoy segura que eres una mamá o papá que ama a sus hijos y quieres cuidarlos, o no??