Como hemos venido hablando, la necesidad de fortalecer la educación en valores es de suma importancia. La adolescencia es una etapa importante en la que los chicos deben fortalecer los valores y virtudes relacionadas con la templanza y la fe.

David Isaacs nos propone trabajar de los 13 a los 15 con el patriotismo, la sencillez, el respeto, la amistad, la sociabilidad, la sobriedad, el pudor. ¿Cómo podemos lograr la importante tarea de favorecer que nuestros adolescentes se formen y crezcan con estos valores y virtudes?

  1. PATRIOTISMO: Ayudemos a que desarrollen su sentido de pertenencia, a su familia, a su escuela y finalmente a su País. Que descubran que su historia es parte de ellos y ellos formarán parte de la historia. Es importante vivir nuestras tradiciones como el Día de Muertos, que vivan las Fiestas Patrias, etc. Hacerlos también conscientes de las necesidades de nuestro País y de la importancia de que sean buenos ciudadanos.
  2. AMISTAD Y SOCIABILIDAD: En esta etapa, las amistades empiezan a tener un mayor grado de importancia, así que la sociabilidad y la verdadera amistad serán fundamentales. Seamos padres cercanos que conozcan a los compañeros y amigos de nuestros hijos, de la misma manera, procuremos conocer a los papás de esos amigos. Con esto aseguraremos que compartimos estilos de enseñanza, valores y creencias. Teniéndoles cerca, podemos convertirnos en “coach” de nuestros hijos con respecto a sus amistades e irles orientando en la manera en que se relacionan con sus iguales. Mientras fortalecemos la amistad y la sociabilidad, también podemos continuar trabajando el respeto y la sencillez, que será parte fundamental de socialización, en la que estos valores les ayuden a conocerse a sí mismos y aceptarse tal y como son.
  3. SOBRIEDAD: Será esta una etapa en la que los chicos tendrán que aprender a distinguir entre lo que es razonable y el ser inmoderados en su actuar, ya sea al comer, al beber, con su dinero, con los amigos, etc. Aquí es importante que los papás no les compremos todo lo que piden, ayudarlos a que aprendan a hacer compras inteligentes y no por impulso.
  4. PUDOR: deberán tener muy clara la importancia de resguardar su propia intimidad. Enseñarlos a cuidar su lenguaje y su manera de vestir. Que vayan aprendiendo a elegir el mejor atuendo para cada ocasión y que no es necesario descubrir demasiado el cuerpo para ser atractivos. Para ayudar a nuestros hijos a vivir esto, la tarea será, haber trabajado mucho la fortaleza, para poder tener la capacidad de resistir las influencias externas que les inviten a vivir de manera desenfrenada y fuera de toda moderación.

Si los chicos logran vivir estos valores y virtudes, la templanza y la fe, serán virtudes que lograrán vivir. Recuerden estar allí siempre para escucharlos y para orientarlos, pero sobre todo, acompañándolos, aunque ya crecieron siguen siendo los niños pequeños, siguen necesitando esa figura de autoridad y acompañamiento, de la que aprenden todos los días, especialmente de su ejemplo.